miércoles, 5 de enero de 2011

Queridos Reyes Vagos

Queridos reyes vagos:
Tranquilos no soy antimonárquico. Una cosa es que yo me oponga a la monarquía, y otra que exija sus cabezas, siempre nos quedará el debate.
Sé que Melchor es demócrata, Gaspar es independentista y que Baltasar es anárquico.
Verán, para explicarles el porqué de mi pensamiento les contaré la historia de Maite Zaitut.

Maite Zaitut no entiende de política. Maite Zaitut voto un año al PP, porque era el único que no quería tirar su hogar. Otro año votó al PSOE porque era el único que le aseguraba que su hermana lesbiana podría casarse. También votó al PNV por sus ideas acerca de la educación. Votó a Batasuna, con o sin Herri, y también votó a Eusko Alkartasuna. Maite Zaitut piensa antes de votar, aunque no sepa de política. Lee las promesas electorales de todos.
Maite Zaitut es grande, como los corazones que aman, o como los cerebros que piensan.

Es increíble el odio que sentimos hacia nuestros semejantes por ideas antagónicas.

A Papá Noel no le pido nada porque es un friki de Coca-Cola.

Los deseos de fin de año siempre me salen como culo.
Cuando pedí trabajo me tocó vivir un año “sabático”.
Cuando pedí tener pareja miré mi mano derecha con morbo durante un largo período.
Cuando pedí que el “Plan Xeral” no siguiera adelante, se confirmó. Tirarán con mi casa en pocos años para plantar edificios, y eso que suelo edificable pero sin hogares, sobra en mi ciudad. Al principio decían que era por el tren AVE, pero bueno, cosas de los políticos, y sus maletines negros.
Cuando pedí el final de la guerra entre Palestina e Israel… Creo que aún se esta tramitando mi deseo en el “C.U.T.D” Centro universal de tramitación de deseos. Pasó de pedir que a los de Corea no se les vaya la mano, que fijo la cago aún más. Me refiero a la de arriba, no a la de abajo. Que la de arriba dijo algo de una “guerra santa” que no me gustó mucho la verdad.
Llevo 3 años pidiendo amigos y… bueno, a lo que iba.
Recurro a ustedes ya que lo anterior ha fallado.

Verán, por desgracia sufro de alucinaciones. La última fue una especie de microsueño, que tuve escribiendo.
Hable con Nortia, la dio… bueno, ya saben de quien les hablo. Está bastante mal, ya que los humanos, sobre todo cuando conformamos una masa, somos peligrosos. Dice que las personas no aguantarán así toda la vida, y que habrá una rebelión.
No sé si pueden hacer algo, pero bueno, leyendo lo escrito, y haciendo mención a ello, voy a pedir, ya que por eso les escribo.

Quiero un coche teledirigido, pero que sea de batería que los de pilas no compensan.

martes, 4 de enero de 2011

Capítulo 46 - Problema

- Claudio me estás asustando – manifestó con fogosidad-.
- Yo tampoco soy un mar de calma en este momento – concluí-.
- ¿Y ahora por que lloras? – Interrogó con sensibilidad-.
- No lloro, estoy lagrimeando un poco – aporté a la conversación, con pocas ganas de seguir-.
- ¿Tomaste las pastillas?
- Una pregunta típica en mi vida, si, si las tomé, me viste tomarlas después de las vieiras.
- …No… no ví que las tomaras.
- Recuerdo perfectamente el gesto de mi brazo y el tragármela.
- Pero ¿Estabas aquí?
- Claro ¿Dónde iba a estar si no? Estaba aquí, comiendo contigo.
- ¿Seguro? – Preguntó Luz-.
- Dios por favor no me hagas esto – Después de hablar me aporree la cabeza-.
- Tal vez estés aquí comiendo conmigo, o tal vez estés escribien…do… delante… del… or… denador… o incluso en una sala repleta de personas…
- Estoy aquí comiendo contigo – vociferé con tono infantil-.
- Quizás tumbado en cama, o metido en la bañera, pero imagínate que estas escribiendo.
- Por favor, no me hagas esto – pedí con desazón-.
- Di que estas tecleando en voz alta – interpuso ella-.
- No, déjalo…
- Dilo, anda ¿Qué puede pasar?
- No.
- Dilo.
- No por favor.
- Dilo venga.
- Para.
- Dilo, di estoy tecleando…
- Estoy tecleando

Lo siguiente que me viene a la mente, es surgir de la bañera respirando al fin. Iba todo demasiado bien, hacia tiempo que no leía a escritores, pero si a personas, que tienen lo mismo o más que contar. Iba todo demasiado bien, estaba, bueno Krampus, y alguna alucinación auditiva, pero tomaba las pastillas siempre y tenía la mente ocupada.
Aunque hace días, que por desidia veo unas 4 películas al día, y no sé, esto me absorbe. Escribir me ayudaba, pero ahora me empeora. El libro es un en si un “Deus ex machina” negativo, o no, no lo sé. Es un problema.

Ahí me tienen, que belleza, desnudo, tiritando y… bua bua bua, lagrimeando como digo yo.
Me calmé por 3 razones:

1º - Eran las 7 de la tarde y notaba mi hambre saciada.
2º - Me faltaban 2,34 euros, el dinero justo para 2 autobuses.
3º - Conozco a dos personas que se llaman Luz.

Lástima que no recuerdo el viaje en autobús, lástima que tampoco sepa si el día 25 hay buses, y si los hay ¿alguno me valdría? De las 2 Luz que conozco una vive en las islas Canarias, y a la otra no le caigo muy bien.

Tengo miedo de ver si tengo el teléfono de alguna luz. Tengo miedo de llamar y que no entienda lo que le digo. Básicamente es eso lo que siento ahora, puro miedo.

26 de diciembre:

Llamo por teléfono a la psiquíatra para contarle lo sucedido. Si claro, ojalá, hoy es domingo.
Tengo uno de esos calendarios para los niños, los que son de cartón. Vas abriendo cada uno de los días y dentro hay una chocolatina con alguna forma navideña. Para que la espera se haga más dulce.
Como cuando tu media naranja te llama algunos días antes de verte. Estas esperando ese momento, pero te regala conversaciones y palabras que apaciguan.

27 de diciembre:

Me encantaría que todos los problemas se solucionaran con “hay que aumentarte la medicación”. El antidepresivo no se aumentará, pero si uno de los dos antipsicóticos, el zyprexa, paso de 2,5 mg a 7,5 mg.
Para no causar algún tipo de revuelo prefiero no comunicárselo a “los vecinos”. No me gusta la receta electrónica. No sé porque pero no me gusta.
Lo malo es que después de llamar a la psiquiatra también tengo que pasar por el medico de cabecera y tampoco sé el porqué. Todos son problemas.

28 de diciembre:

Me resulta cómico cuando llamas a casa de alguien y esta persona te dice: ¿Si?
A veces me gustaría decir ¡No! Y acto seguido colgar el teléfono.

- Diga
- ¡Eh! ¡Hola! Soy Luz, era para preguntarte si el día 1 vas a venir, y para darte las gracias, os estamos llamando a todos.
- Pero ¿Con quién quieres hablar?
- ¿Eres Claudio no?
- Si, si lo soy.
- Por eso mismo te llamo para preguntarte, dejaste aquí el número de teléfono.
- No estoy entendiendo nada, discúlpeme.
- Luz, de menú solidario, nos conocimos el día de…

Tuve que colgar el teléfono.
Paso de decirle nada a la psiquiatra, es capaz de incrementar de 7,5 a 10 mg la dosis del uno de los antipsicóticos, y ahí si que la liamos bien liada.

29 de diciembre:

Como lector, el mundo de los blogs esta muy bien. Como escritor ya no tanto. He ido subiendo algunas cosillas que escribí hace tiempo y algunas que actualmente escribo. Pero la idea de un libro… no casa demasiado bien, es más, una de las recomendaciones del buen bloguero, sería no realizar entradas demasiado extensas.
También puedes ser “participante”. Comentar los textos, fotografías, dibujos, etc. No es necesario ser “participante” para ser lector.
Además se han creado “micromafias”. Es como si los soprano y los corleone estuvieran luchando por conquistar Manhattan. Me pregunto una cosa… ¿Por qué Word me sustituye “Manhattan” por “maniatan”?

Los blogs me recuerdan al instituto. La creación de grupos por diferentes gustos musicales, ropa, cine, libros, hobbies, equipo de fútbol, ideologías políticas, amistades.

El problema es cuando, aprecias diferentes gustos musicales, el problema es cuando tienes distintos grupos de amistades y no te importa hacer más, el problema es cuando un día vistes con camisa, otro día vistes con capucha, un día vas de rapero, otro de heavy, otro de punk, otro de grunge, otro vas de chándal, y otro vas estilo “underground o “urbano”. El problema es cuando te gusta el fútbol, pero practicarlo, es cuando eres del barça, pero tu abuelo era del Madrid, tu mejor amigo del Madrid, la mayoría de tus amigos del Madrid, y por ende comienzas a cogerle el gusto a las discusiones sobre esto, y siendo de un equipo, te encante hablar con los que son hinchas de otro. El problema es cuando te gusta Tarkovsky y Bergman, pero también Kevin Smith o los Farrelly, el problema es que te guste hacer de todo. Y el problema es que seas comunista o socialdemócrata, republicano, pero uno de tus amigos sea nacionalsocialista, y te guste hablar con la gente de derechas.

El problema es no tener problema en tener problemas.

domingo, 2 de enero de 2011

Capítulo 45 - Diciembre

Desvaríos:

Diciembre siempre ha sido un mal mes para mi, noticias fúnebres, abandonos sorpresa, es cuando las células crecen y se dividen de forma incoherente.
Alguien puede pensar, con todo el derecho, que soy el hijo bastardo y cabrón de Ebenezer Scrooge y el Grinch.
No celebro la natividad, la pascua, porque soy judío. Este año hanukkah ha sido desde el día 1 al 9 de diciembre, me ha alegrado mucho la visita del rabino… Bueno, es broma, no soy judío.
Pero soy agnóstico, no soy religioso. No conmemoro nada. Si es por designar días a la dedicación hacia los demás, y el buen hacer, prefiero hacerlo durante el resto del año, lo consiga o no.
Al tener niños en casa la navidad es motivo, es imposición de celebración. Se agradece tener niños en casa por eso, se celebran de otra forma.

Capítulo 45º

22 de diciembre:

Los obreros han terminado, es mágico este momento para mí, sino fuera por un pequeño detalle. Se han ido pero el ruido sigue. Sé que no es real, porque no percibo vibraciones, tan solo eso, ruido, un gran timbal en la nuca.
Voy a al supermercado a comprar pepinillos, de esos gordos medio dulces y también de los otros, los delgaditos y con tremendo sabor a vinagre.
Saliendo del supermercado tengo que cruzar un pequeño paso de cebra, es por donde entran los coches al garaje. Son exactamente las 20:36, es de noche pero lo puede ser más.
Cruzando, veo que un Renault Scenic del 97 está girando para la entrada al garaje. Cuando estoy apunto de dar la zancada que me haría ponerme en la mitad del paso de cebra pega un acelerón y choca contra mí.
Jou jou jou… feliz navidad, me han atropellado ¡Que curiosidad!
Me dió tiempo a dar un pequeño salto lateral y poner el codo, acto reflejo.
Me pongo recto y voy hacia la ventanilla del conductor. La baja y veo a una mujer de unos 36 años que me pide disculpas.

- Perdona perdona perdona, no te ví con la “cosa” del control de altura, además esta muy oscuro disculpa, no te ví, lo siento.
En ese momento me pregunte 2 cosas:
1ª - ¿Dónde están las alucinaciones cuando las necesitas? No veía ni diana ni anotaciones ni nada de nada.
2ª - La ropa oscura me favorece, pero acabará matándome. Desde mañana iré con ropajes fosforescentes, y me pondré en la cabeza uno de esos aros fluorescentes que dan en las discotecas. Un par de abanicos gigantescos y disco Ibiza loco mia, moda Ibiza loco mia.

- Pero vamos ver ¿usted no ve que ahí hay un paso de cebra, y aunque usted no vea peatones en las aceras, debe reducir la velocidad? – dije esto con semblante sereno y con las manos entrecruzadas-.

La mujer dijo algo más. Detrás de mi, venía una pareja de ancianos que increparon a la señora, por su despiste, o “intento de asesinato”.
Notaba flujos de adrenalina rondar mi cuerpo, me encontraba nervioso, pero capaz de mucho. De camino a casa pasé por la pequeña tienda que esta cerca de mi barrio. Me compré 4 red bull.

En casa aproveche el subidón para ponerme a escribir. Bueno, antes de eso, puse un poco de hielo y unté el codo con thrombocid.

23 de diciembre:

Estoy tumbado en cama, recordándome que en enero debo llamar a la clínica a ver si tienen los resultados. Que ganas de que pasen estas fechas. Estoy ilusionado pensando en ese momento, me encuentro a gusto sino fuera por el puto graznido que escucho hace un par de minutos.
Paso del tema hasta que veo que se mueve la colcha, justo al los pies de la cama.
Empiezo a intuir un par de cuernos que acaban en un cráneo deforme, y una cara que se supone debe causarme algún espanto.

- ¿Krampus? – pregunté-.
- Blem blem, te acuerdas de mi ¿no es cierto? – Articuló con sus repelentes labios-.
- Joder, llevaba días sin ver este tipo de cosas. Es día 23, no debes estar aquí, no existes, no debes estar aquí, pero estas aquí porque sé quien eres y por eso te veo.

Bajé a la cocina para recibir la noticia. A mi abuela le robaron 300 euros, parte del dinero para pagar a los obreros.
Dejó el bolso en un asiento de la cafetería del supermercado. Se le olvidó. Mi hermano pequeño vio a una señora entregando el bolso en atención al cliente. Cuando fueron allí revisó el bolso, concretamente la cartera, para luego percatarse de que faltaban esos 300 euros.
El resto de la historia es sencilla. Alcanzaron a esa mujer, vino la policía, y la mujer desmintió que hubiera hurtado algo. Denuncia, y como supongo yo, ahí queda, adiós al dinero.
Jou jou jou, feliz navidad, un robo que deja mal cuerpo, que ansiedad.

24 de diciembre:

Me gusta el alioli.
Pero que me obliguen a comer langostinos con alioli habiendo limón o mayonesa…
Frases hechas que no entiendo: Cuando haciendo referencia a “cualquier cosa”, en este caso comida, la gente dice, “eso no me hace gracia”.

- ¿Quieres gambas?
- No me hacen gracia.

Yo ahora digo… ¿No te hacen gracia? ¿Acaso esperas que la gamba se incorpore en el plato, y te haga un puto monólogo, como si estuviera en un plató de la paramount comedy?

25 de diciembre:

- Por cierto, gracias por haber venido, eres un sol.
- No mujer, es un placer, no creo que te haga ningún favor.
- Tú repite y échate lo que quieras, como en tu casa.
- ¿Sabes? Siempre me hace gracia esa frase de “como en tu casa”, en mi casa puedo rajar un cuadro con un cuchillo, o pegarle una patada a la televisión si por error cambio a intereconomia.
- ¿Tu? – Se ríe muy dulcemente- No haces esas cosas.
- Ya pero, bueno… no sé.
- Por cierto ¿Por qué has traído un salero?
- No he traído un salero.
- Pues hay 2 saleros sobre la mesa, y yo sólo tengo uno en casa.
- Bueno, son idénticos, igual venían dos. El típico para la pimienta, y lo guardaste ya que tú no usas pimienta. A saber.
Ella se levanta para coger otra botella de vino blanco.
- Me voy a echar más bacalao y coliflor ¿Quieres?
- No no por favor, estoy lleno, échate tú, como si estuvieras en tu casa – haber si pilla la broma-.
- Vale lo tendré en cuenta – vuelve a reírse como una especie de ángel volátil-.
- Oye, una pregunta ¿Al final vas a publicarlo o no? – añadió-.
- Si bueno, algún día, al cumplir los 50, si llego. Últimamente me asusta, me consume demasiado. No sé si estoy viviendo lo que escribo o escribo y luego vivo – respondí a su pregunta para luego bajar la mirada y ver el plato-.
- Eres como las abuelas ¿Por qué me echaste más comida? – pregunté-.
- Solamente me eché comida a mí – contestó-.
- Pues mi plato esta lleno… Luz… tú… ¿existes?