martes, 8 de febrero de 2011

Capítulo 61 - Chaqueta

Desvaríos:

Antes de salir por la noche…. Joder, no recuerdo la última vez.
Bueno, por norma, antes de salir por la noche, me pongo un buen rato a escuchar música, lo que suelen poner en las discotecas o en los pub’s no me gusta, casi nunca.

“La vie c’est fantastique, pourquoi tu te la complique“ Mujer... que pregunta... Decir que la vida es fantástica, manda cojones. Pero ojo, tampoco hay que decir que es una mierda.
La vida es una rosa en un montón de estiércol.
O un cubo de basura, rezumando grasa, encima de las baldosas más limpias de toda la ciudad.
A mi es que la vida ya me importa lo que le importo yo a ella. Exacto.

Capítulo 61º

En casa:

Fon ya me ha llamado hará un cuarto de hora, son las 22:42.
Voy a hacer una prueba de masoquismo. Meteré en mi mp3 todas las canciones románticas que tenga, todas las que me recuerden a alguien importante, y todas las que me recuerden a gente que ha querido dejar de estar.
¿Por qué hago esto? Muy sencillo. Cuando llegue a casa de los padres de Fon, este bajará por las escaleras, e iremos al piso que tiene en el centro. Allí, nos tomaremos un whisky y charlaremos, luego iremos “por ahí” que se suele decir. No tengo la misma mentalidad de salir que tenía a los 20, pero sigue siendo una forma de ver a humanos que me gusta. Ver que hay gente por las calles, que no sólo vivo yo en este planeta. Todo eso hará, que el bajón de fuerzas que sienta al escuchar durante 60 minutos canciones dañinas… bueno, no canciones, más bien recuerdos de lo añorado. El caso es que estoy seguro de que es una forma para endurecerme. Es como meter el pie en un cubo con hielo, y al poco rato meterlo en una bañera caliente. O como esperar un poco para quitarse un calzado que aprieta, así, el alivio, es mayor.

En el portal de la casa de los padres de Fon:

Llegué demasiado pronto. Todavía faltan 30 minutos, y mientras espero, veo a perros paseados por parejas felices.
…. …. Ha sido mala idea.
Ade due Damballa, dame el poder, te lo suplico… nada, las fuerzas seguían fallando, a ver si con la parte en francés. Un tío me mira con cara de miedo.
Leveau mercier du bois chaloitte… No veo ni rayos, y el viento es el mismo. Tengo ganas de levantarme y gritar: ¡¡¡Endenlieu pour du boisette damballa!!! Pero entonces el tío que mira acojonado, llamaría a la policía.

Después de varios vistazos al portal del edificio, cada vez que alguien lo abría, aparece Fon.
Vestía de pijo, con uno de esos jerséis del C&A o del Zara.

- Hola subnormal ¿llevas mucho tiempo esperando? –preguntó con “cariño”-.
- No, casi nada, oye… ¿No vas a tener frío?-interrogué al sujeto de “antes muerta que sencilla”-.
El puso boca de pitiminí e hizo un extraño sonido, en señal de mi equívoco.

El paseo hasta casa de Fon; esa casa que en teoría iba a ser compartida ya de entrada, se me hizo relativamente corto.
El llevaba una bolsa con hielos y una botella de “Cutty Shark”… Yo siempre fui más de ron, pero bueno.

En casa de Fon:

Después de enseñarme el piso, de arriba abajo, nos sentamos en la cocina a tomar unos cubatas. Por cierto, un buen piso.
Mal de muchos, consuelo de tontos. Es una estupidez, pero eso, cuando los implicados están delante e intercambian opiniones de lo absurdo del destino, ayuda.

- Tenias razón –expuso Fon con aire distraído-.
- Lo dudo, pero ¿En que tenía razón? –pregunté con mucha duda-.
- Si que volvería con ella. –sentenció mi compañero de bebercio-.
- Joder, es que mírame a mi, para que pretendes quedar bien delante de alguien como yo, -comencé mi desvarío de tal forma-. ¿No ves que ya está? Que todo me da igual, me da igual quien sea mejor y quien peor, me da igual la soledad y la compañía (no me lo creo ni yo), que más dará todo.

Yo quería animarle recordando viejos tiempos, pero cuando encendí la radio, tenia una cinta de Cher…. y la cadena sintonizada era la KISS FM. …
La conversación era rutinaria, al fin nos marchamos “de juerga”. Tengo que reconocer que estaba ilusionado por tener una vida, pese a que sólo fuese esa noche, estaba ilusionado.

Por la zona de marcha 1º parte

- Espera aquí un momento.
- ¿Qué vas a hacer? –le pregunté-.
- Tú espera.
Supuse que iría a mear. Hay un dicho que reza algo así como: Para saber beber, hay que saber mear.
Pero me confundí. Fon se alejó, y se metió en un callejón angosto, procurando marcar los pasos sonoros en una noche silenciosa. Lo siguiente que escuché, fue un estruendoso berrido. Duró unos 6 segundos, luego cesó durante medio segundo para entrelazarse con otro aún más desesperado.
El rugido se escuchó en varias calles, estoy seguro.

- ¿Mejor? –le consulté al que había alertado a los cazadores-.
- Si, venga vamos. –me comunicó con prisa-.
- Hostia, ahora los cazadores saben que estamos por aquí, buscando alimento.
Creo que no me oyó el comentario, pues siguió andando.

De camino a las discotecas, que por funcionalidad se encuentran todas apiñadas por zonas, nos encontramos a un conocido de ambos. Gabri.
Parecía que casi no me conocía. Hasta le llegué a preguntar si se acordaba de mi, y su respuesta fue un -¡Si claro!
En mi ciudad existen distintas zonas de marcha; Churruca, Vinos, El Arenal. Hay otras, pero no con suficientes locales, como para considerarse “zona de marcha”.

- ¡Ahg! Toma, aguántame “esta” chaqueta. –Gabri le dio una chaqueta negra a Fon, mientras se reía-. Me robaron la mía y robe esa, aguántamela, me la das mañana en el partido. –sentenció-.
Fon estaba más borracho de lo que parecía, pues no cambió su expresión. Algún tiempo sin ver cosas que no existen, y la verdad es que no me importó ver, lo que estaba a punto de ver.

Diana verde sobreimpresión sobre sujeto 1
Sujeto 1: Fon. Borracho. Poco consciente

Diana roja sobreimpresión sobre objeto 1
Objeto1: Chaqueta. Dueño: ¿?

Diana azul sobreimpresión sobre sujeto 2
Sujeto 2: Gabri. Borracho. Consciente.

Líneas transversales marcando extensiones. Posibles rutas. Cercanía del sujeto X
Sujeto X: Dueño legítimo de la chaqueta.

Cuadro de dialogo. 2 anotaciones. Precaución y alarma.

Precaución: Si sujeto 2, se hace con objeto 1, no debe ceder la responsabilidad a sujeto1. Intervenir.
Alarma: 35 posibles sujetos X paseando por la calle.

- Mira Gabri, por que te hayan robado tu chaqueta no tienes el derecho de hacérselo a otra persona, es casi imposible que esa chaqueta sea del que te la robó –comenté mientras empezaba la arritmia-.
- A ver Claudio, a mi me robaron, pues hago lo mismo. Se la doy a Fon para que la guarde. Es que ¡mírala! Está guapísima. –expresó el caco, que en otro tiempo pude llamar “amigo”-.
- Lo que más me jode es que le empaquetes el muerto a Fon, -diciendo esto, le quité con fuerza la chaqueta a Fon y se la di a Gabri, mientras esté me miraba con cara de sorprendido-. Toma, tu la robas, pues las hostias que vengan para ti.
- Anda con Claudio, la vocecita de la conciencia –gritó jocosamente-.
Algo hablaron Fon y Gabri. Después se despidieron, supongo que quedando para más tarde u otro día. Pero al final la chaqueta se la llevó Gabri.

Desaparecen dianas. Cierra cuadro de dialogo y anotaciones anexas. Desvanecen líneas.

domingo, 6 de febrero de 2011

Capítulo 60 - Llamada

Desvaríos:

Con anterioridad algunos lo habían intentado, y mal han acabado.
Llega un momento que no te fías, y no de la gente, sino de la vida, o sus sucesos.

No se puede decir ¿Para que reír, si tarde o temprano acabas llorando? No, no se puede, si dices eso eres un alma errante.
Pero yo si digo una cosa. Si tu vida se basa en simples ilusiones, ilusiones hacia personas, hacia momentos. Cuando todo se tiñe de negro es cuando duele que se desvanezca esa ilusión.

Un niño hambriento, con su costillar a flote, y sin alimento es algo aberrante.
Pero un hijo de la gran puta, que le enseña un mendrugo de pan, se lo sostiene a 5 escasos centímetros y luego dice: ¡Pues pa ti no! Eso, eso… eso carece de un nombre o adjetivo, pues nadie tiene la valía necesaria para poner palabras a ese evento.

Capítulo 60º

Jueves. Mediodía-Tarde-Noche

Una llamada sorprendente.

- Buenas tardes, diga.
- Ey que pasa gilipollas, soy yo –escuché a una voz muy reconocible a través del auricular-.
- ¿Fon? – pregunté-.
- Si, mira, es para ver si te hacía venir a dar una vuelta, yo ahora voy a correr por Castrelos, y a las 6 termino, vamos a tomar algo si quieres.
- Que dices… ¿Por la noche?
- Bueno, eso mañana si quieres, yo te decía de hoy jueves ir a tomar algo, o dar una vuelta. –respondió Fon-.

De Fon ya le hablé, es el que tenía un ganso granate en la cabeza. El chico al que hace poco le había dejado la novia, y justo después de dejarle estaba ya con otro, comenzando una nueva vida en un nuevo piso, y empezando a ir al gimnasio.

No creo que por quedar un día baje la guardia de mi soledad, quizá bajarla un poco poquito, para que entre luz y coherencia.

- Vale, a las 6 en la puerta de debajo de Castrelos. –sentencié-.
- ¿Por donde entran los coches? –me preguntó-.
- A ver Fon… ¿Por donde van a entrar?…
- Vale, de acuerdo.

Llegué 10 minutos antes, como es habitual en mí. A menos que me quede dormido por la medicación o……
Medicación, Tengo que pararme en seco en algún momento y escribir sobre todo eso.
Mi antiguo compañero de clase lograba sonreír a veces, pero en realidad estaba hecho polvo.
La relación se terminó cuando estaban a punto de irse a vivir juntos tras unos 4 años de noviazgo.
Lo que más le lastimaba a Fon, era que no había existido una explicación clara por parte de su ex novia.
O que había sido demasiado efímera. Según el sólo necesitaría 5 o 10 minutos a solas con ella, para saber el “porqué”.
Como yo buenamente podía, le explicaba, que eso no dependía de él. Es cierto que sería lo justo, sería lo necesario, pero si ella no quería no había vuelta de tuerca.
Hasta me estuvo preguntando como va lo de los psicólogos y psiquiatras. Que estaba pensando en ir allí para hablar sobre el tema.

Fuimos a la tienda del R.C. Celta de Vigo. Esta justo debajo del estadio de fútbol. El estaba mirando sudaderas mientras yo pesquisaba en la estantería de calzado. Había unas flamantes deportivas blancas, muy sobrias, muy simples, me parecían bellísimas.
Mientras Fon seguía mirando la “otra” mercancía. Yo estaba hablando con la dependienta, y preguntándole precios. Lo cierto es que era una chica muy agradable, y preciosa.
En un par de ocasiones me sacó una sonrisa al decirme que justo los modelos que me interesaban eran los que tenían el precio más a la vista.

Después de ir de “compras”, sin comprar, acabamos en la terraza de una cafetería. Yo es que fumo. Por lo cual, me puedo despedir de ir a sitios sin terraza.
Seguimos hablando toda la tarde de la ex de Fon.

- Tendrá miedo, ella no está segura que una charla solucione algo, igual piensa que tú puedes atisbar una solución, un parche a todo eso. – expliqué yo, que carezco de cualquier fundamento sobre relaciones sociales, por eso estoy totalmente solo-.
- ¡Que va! Me debe una conversación, y sólo quiero eso, hablar. –Expresó mi melancólico acompañante de terraza-.
- ¿Si te dice de volver, volverías con ella?
- ¡No no! No, me ha hecho mucho daño Clau, no volvería.
- Ya, claro. A la claridad de la luna los lobos aúllan, pero en la madriguera se lamen sus heridas. –declaré-.
- Que no, en serio te lo digo, ni en broma. –diciendo esto, Fon, se mentía a si mismo-.

La conversación de dos depresivos es casi inenarrable.
Nos levantamos casi a las 2 horas, se acercó a la barra y me invitó a mis 2 descafeinados. Cuando salió le pregunté que le apetecía hacer, y después de escuchar un “me da igual”, le dije…:

- Mira, me invitaste a los cafés, -empecé a comentar-. Déjame invitarte ahora a cenar.
- Bueno, como quieras.

Cenamos pizza. La anterior pizza que comí fue con…. Bueno, malos recuerdos.

Contacto emocional con una persona, no sabía que lo echo tanto en falta. Es lo más maravilloso del mundo, alguien con quien compartir tiempo, alguien con quien casi puedes decir la palabra… amigo…

Me llevó a casa, y charlamos una media hora más. Sacando conclusiones, pero como el bien dice, cuando estás mal, crees que nadie puede entender tu dolor, y menos ponerse en tu piel.

- Claudio, sé que lo tuyo es peor, y no es que no valore lo que me dices. Pero mucha gente ya me dice cosas parecidas, y es como si me entrara por un oído y me saliese por el otro.
- Tranquilo Fon, conozco esa sensación. –acallé nuestros pensamientos de una forma sutil-.
- Bueno pues mañana a las diez de la noche más o menos, me llamas o te llamo –concluyó mi ex compañero de clase-.
- Vale, conduce con cuidado, nos vemos mañana.-diciendo esto, puse fin al diálogo depresivo-.

Mientras subía la cuesta de mi casa un aire frío me recordó quien era. Un tipo que esta loco, o no. Y que por lo visto hoy, un tipo que esta solo, o no.

viernes, 4 de febrero de 2011

Capítulo 59 - Elegir

Desvaríos:

Recuerdo un par de frases.

La primera hace muchísimos años que la escuché por primera vez.
Unos raperos llamados “Violadores del Verso” dicen en una de sus canciones:
“¿Te di permiso para fabricar bombas con mis impuestos? No. Pues entonces no lo llames democracia”

Impuestos.
En la antigüedad el primero que llegaba a un claro, tenía su terreno. Allí, con ayuda del tiempo y herramientas, construía su casita.
Los nobles vivían dentro de los muros del castillo, bueno la zona que rodeaba a este. La zona “chic”, la “urbe”, zona cosmopolita. “Sexo en Nueva York”, se rodaría dentro de esos muros, no fuera. Si se rodara fuera sería más “Una historia del Bronx”, “Malas calles”, “The Warriors”, o la española “Perros callejeros”… un minuto de silencio por “el vaquilla”.

Con el tiempo se crearon los impuestos. El gran legado de los romanos por ejemplo, las calles, el saneamiento de aguas, edificios públicos, zonas habilitadas para los mercaderes, eso necesita pasta. Es cierto que eso pertenece al pueblo, pero oye, se hace cargo el rey y sus súbditos, así que… hay que pagarles.

Estaría bien que, quitando algunos gastos irremediablemente necesarios, se pudiera decidir sobre que se gasta el dinero que en el fondo es tuyo. ¿No?
Lo gracioso es que se supone que así es, pero así no es.

La otra frase la ví en la película “Oldboy”, y dice así: Ríe, y el mundo entero reirá contigo. Llora, y llorarás solo.
Esta frase es muy cierta y se me clavará a fuego en aproximadamente 40 horas.

Todo el mundo viene cargado de problemas. La gente que los supera, y es feliz, y la gente que es por suerte del destino, simplemente feliz, nos atraen. A mi no. Eso que decía el de REM con “Shiny happy people”. A mi a la gente resplandeciente y feliz, le pueden dar por donde amargan los pepinos, y que se vayan a su mundo de chuches con otros que emitan brillo y sean felices.

Pero es así. Las sonrisas motivan. Si llevas un día de perros, nadie tiene culpa, e ir por la calle con cara de pocos amigos crea una cadena peligrosa. En cambio, una persona que va sonriendo por a calle, y comete “microfavores” es bien recibida.

Los políticos son una especie destructiva, pero todos somos políticos.
Pero estése tranquilo, y usted tranquila, es sólo una frase.

Capítulo 59:

Jueves por la mañana: 3ª Donación

No voy con las 72 horas de rigor. Mea culpa.
Pero llevo días muy nervioso, por el problema de… bueno…. eso…. Las 9 cajas. No sé quien tiene razón, ya no sé si me medico. Incluso el miércoles por la noche tuve que tomar otra media pastilla de Idalprem.
Pero no creo que pase nada….
Error.
Cuando toco el timbre, me recogen la muestra y me dejan los papeles para firmar. En conforme había donado, y en conforme había recibido el dinero.
Por norma, la enfermera vuelve a la habitación antes de que termine de firmar, esa vez no fue así.
Mientras me disponía a firmar escuche murmullos de un hombre. Luego la enfermera hace aparición.

- Mira, la muestra ha sido un poco escasa ¿Con cuantos días de abstinencias has venido? –consultó con gesto extraño-.
- Pues con 3 – respondí-.
- Vamos a hacer una cosa, la próxima vez, vente con 4 días. El lunes mismo. –me espetó en mi cara avergonzada-.
- Vale…

Escasa, escasa escasa. ¡Bah! Escasa escasa escasa.
Mierda. Escasa escasa escasa escasa.
La primera prueba, el espermograma o espermiograma, como se le quiera llamar, ahí había salido todo bien.
La primera donación también, la segunda también, y ahora el ordeño ha sido escaso.
Escasa dice.
- Oye… ¿me dejas continuar?
- ¿Qué?
- Que si podrías hacerme el favor de dejarme continuar con lo que estoy escribiendo.
- Si si, pero vamos, escasa, escasa escasa. Perdona, continua por favor.
- Gracias amiga testosterona.

Al odiarme tanto física como mentalmente. Lo cierto es que he pasado largas temporadas sin… Voy a escribir como si tuviera 15 años durante un par de párrafos, con su permiso.

Al tener un cuerpo feo como el mío, y no gustarme en absoluto, a veces me doy asco, no suelo masturbarme. Alguna vez he tenido pornografía en mi disco duro, pero era para hacerme el “duro” o el “normal” con mis amigos. En ocasiones hasta salía de mi algún comentario, del estilo “mira lo que estoy viendo últimamente”.
Esto todo, hace que no me guste masturbarme, me doy pena. Cuando estoy en pareja se sube el ego y en ocasiones me puede apetecer.
Pero viene un problema, no lo hago, porque no quiero. Pero al haber una imposición… Ahí nos dan a todos.
Basta que te digan que eso no, para que tu digas, pues va a ser que eso si.

Al decirme que tengo que realizar las donaciones cada 3, ó 4 ó 5 días, malo. Porque ya no puedes elegir.
Las personas no hacemos tonterías porque si, pero esta muy bien el tener la opción de hacerlas.

Regla de Murphy de hoy: Cuanto más te corten las alas, más ganas de volar tendrás, y estas más fuertes se harán.